viernes, 11 de enero de 2008

the millenium




Todavia hoy nos frotamos los ojos ante todo lo maravilloso que hiceron los Beach Boys y todos sus vástagos de todas las épocas y grados.
Imaginad lo que debió ser para cualquiera en su dia escuchar el "Pet Sounds", o escuchar sobre la gestación del mitiquísimo "Smile", por no hablar de los discos anteriores, trufados de alegria de vivir y una profundísima y sencilla angústia adolescente en forma de maravilla p-o-p.
Aquello tenia que inspirar por fuerza a todos los músicos cercanos, obligándoles a ir más allá.
Curt Boettcher no era un recién llegado. Tampoco lo eran el resto del grupo (the Millenium, si). De hecho, en los discos de Beach Boys podemos encontrar tanto su nombre como el de otro de los compositores del grupo, Gary Usher.
Casi todos los miembros del grupo habian coincidido en grupos anteriores, así que imagino que se conocían bien y que tenían ganas.
El caso es que los dos formaron un grupo, Saggitarius, acompañados por un grupo de habituales de Curt Boettcher (anteriormente en the Association, the Ballroom, the Goldenbrians, y colaborador, técnico, corista o lo que sea anada más y nada menos que con los Righterous Brothers, Geno Washington, Beach Boys,...). Era un grupo de estudio en realidad, y tambien hacian canciones de esas que le salvan a uno el dia. Luminosas y lo suficientemente raras como para sonar únicas.
Eso les llevó, claro, a no comerse un rosco y, como es lógico, a tener ganas de más.

Y el más se llamó the Millenium.



Millenium tuvieron una cortísima (en realidad sólo un año y un disco, de cuyas sesiones acabarian saliendo un par más, bastante posteriores) y maravillosa vida paralela a Saggitarius. De hecho los debuts de ambos salieron el mismo año (1968).
Se trataba de exprimir al máximo las posibilidades del estudio de grabación, para la cual cosa Columbia les dió carta blanca a todos los niveles. ¡Que diferencia con lo que nos encontramos ahora!
Resultado: la grabación más costosa hasta entonces del sello, unas ventas más bien pobres (estaba claro) y una obra maestra del pop floreado, místico y casi retorcido.

Las canciones te llevan como en una mecedora, desde su espectacular preludio (es como el "Organ Donor" de DJ Shadow en una feria llena de tenderetes de algodón de azúcar), pasando por el ñigu ñigu de samba y los coros celestiales (de los de corazón saltarín, si) de "to Claudia on thursday".
Beatles, barroquismo, coros y más coros, cambios de ritmo que no lo parecen, ruiditos de vete tu a saber que, trompetas casi mariachis, casi soul, casi playa, percusiones y punteos, flautas, teclados, suspiros y más suspiros, los Beach Boys más locos, misticismo, canciones de la vida, todo bonito, imaginativo y emocionante. "Begin" es una cosa muy mágica y una vez estás dentro, crea adicción. Cada canción que suena pienso que es mi favorita.
Es perfecto para recordarte que por mierda que pueda llegar a ser todo, las personas somos capaces de cosas así. Delicadamente extrañas, únicas, BONITAS.



el disco
http://www.badongo.com/file/7268881